Atención

A excepción de los comunicados en los que claramente se especifique lo contrario, los artículos publicados en este blog son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no implican una posición asumida por todo el movimiento Ruptura de los 25.

miércoles 6 de octubre de 2010

Sobre el Golpe en Ecuador: Reflexiones Finales

1) Es triste, tremendamente triste mirar a ecuatorianas y ecuatorianos que, mas allá de sus simpatías o antipatías políticas sigan pensando que lo ocurrido el 30 de Septiembre es un montaje, una maniobra populachera salida de la mente maquiavelica de un presidente narcisista. Lo paradójico es que quienes defienden esta tesis son, en gran medida, los mismos que abogan por un gran "Pacto Nacional de Reconciliación". Yo, al menos, prefiero tener las cosas bien claritas y las responsabilidades bien asumidas antes de pasar al siguiente capítulo de nuestra historia patria. Ese concepto de "reconciliación" basado en promover la amnesia, la impunidad, la mentira y la hipocresía no soluciona nada. Lo sensato no quita lo revolucionario; y a las personas que ponen un prisma de radicalidad y extremismo entre su opinión y la realidad les invito a mirar las cosas de una manera mínimamente objetiva: No importa si se es de derechas o de izquierdas, aquí se intentó matar a un presidente y eso es, desde cualquier rincón ideológico, totalmente condenable.

2) He escuchado a gente muy amiga decir que Correa se buscó esto por su personalidad impredecible, por sus accesos verbales, por su retórica incendiaria. Que nunca debió haber ido al regimiento Quito. Que fue él quien provocó. Es verdad que Correa pudo pecar de imprudente. Que su temeridad impetuosa le ha metido en mas de un problema, pero yo al menos, valoro que el presidente por el que voté sea sincero consigo mismo. Nunca se presentó como un tipo tranquilo. Es una persona irreverente, pero consecuente. Muchas personas podrán decir que un presidente debió actuar de forma distinta, y es posible que según los cánones de la formalidad sea cierto, pero yo prefiero un presidente auténtico, un presidente temerario, un presidente consecuente que cualquiera de los monigotes que nos gobernaron, gente que confundía la diplomacia con la servidumbre. No quiero opinar sobre los sucesos del rescate mas allá de lo que todos lo ecuatorianos pudimos ver en vivo. Me parece que las imágenes son tan elocuentes que minimizan cualquier intento de opinión "imparcial" de gente que ni siquiera estuvo allí. Es simplemente un ejercicio de sentido común: Si un grupo de gente armada y amenazante te espera a la salida ¿saldrías con tranquilidad?. Hay quien dice que los policías cantaban su himno mientras formaban una calle de honor para que el presidente salga del hospital, sin embargo esa misma gente ignora sospechosamente en sus artículos de opinión, la presencia de francotiradores, y policías exaltados apostados en los alrededores del sitio y que no dudaron en disparar a la caravana de vehículos que transportaba al presidente. ¿Por qué a tanta gente le resulta tan difícil darse cuenta de que se planeaba un magnicidio? ¿No sería mas sensato, mas humano al menos en honor de los caidos, guardar silencio si el odio por el régimen no les permite ver lo evidente?

3) También hay quienes dudan acerca de la existencia o no de un intento de golpe de estado detrás del levantamiento policial. Se argumenta que un golpe de estado tiene otras características, que no hubo un grupo político concreto que abandere la causa, etc. Aunque en este tema las especulaciones han sido exageradas y parecería mas un asunto de análisis esotérico que sociológico existen algunos puntos claves que no se pueden olvidar:
- Correa nunca fue recibido de forma amable en el regimiento. No se trataba de un grupo de gente sensata con posiciones y argumentos claros. Si fuese una protesta por motivos unicamente laborales ¿no es obvio que cualquier dirigente sindical con tres dedos de frente aprovecharía la presencia del mismísimo presidente para darle a conocer de forma clara sus preocupaciones y, dado el caso, reconocer los errores de apreciación? No fue eso lo que pasó. Al presidente lo recibieron con insultos, con botellazos, con escupitajos, con basura... los registros existen, el País lo vió. En plena alocución del presidente, la tropa empezó a vitorear a Lucio Gutierrez. Si alguien me pregunta quien provocó a quién, ahí está la respuesta. Correa es presidente, pero también humano.

- Resulta, por lo menos sospechosa, la coordinación con que algunos eventos sucedieron. Es evidente que alguna mínima planificación debió existir para que en Cuenca, Guayaquil, Ambato, Loja y el resto de ciudades la policía deje de patrullar y se dedique a quemar llantas al mismo tiempo. Un mínimo de planificación debió existir para que un comando de aviación se tome el aeropuerto. ¿Qué sentido tiene tomarse un aeropuerto si no es como preámbulo golpista?

- No es cierto que los grupos políticos de oposición se hayan mantenido al margen de los acontecimientos. Lourdes Tibán, lejos de condenar el uso de las armas contra el pueblo, se apresuró a felicitar a los sublevados, apoyándolos; la bancada de Pachakútik fue incluso mas allá y a través de su asambleista Klever Jimenez, exigió la renuncia del Presidente y la conformación de un Frente Nacional de "Resistencia"; el asambleista de Madera de Guerrero Enrique Herrería, al frente de un verdadero pelotón de asmbleistas de oposición, se apresuró a solicitar "amnistía" para los sublevados antes aún de que el presidente saliera del hospital donde se encontraba retenido; Luis Villacis y varios dirigentes políticos y estudiantiles vinculados al Movimiento Popular Democrático no solamente no han condenado hasta el día de hoy el levantamiento policial sino que en el dia de los hechos ellos mismo fueron los primeros en arengar a la tropa subidos en las mismísimas pailas de las camionetas policiales. En el caso de Cuenca, por ejemplo, resultaba tragicómico mirar a reconocidos líderes emepedistas, que durante toda su vida han profesado muy poco afecto hacia la fuerza pública, "unirse" a la causa de los uniformados al grito de "Fuera Correa"... ¿Podría alguien explicarme en qué diablos consiste un golpe de estado sin estos ingredientes?

- La discutida decisión de enlazar la señal de la televisión pública a todas las demas cadenas privadas debe ser analizada con mucho cuidado. Si se la mira descontextualizada evidentemente se trata de un atentado inaceptable a la libertad de expresión. Pero quienes así opinan dejan por fuera de su análisis las circunstancias en que los hechos se produjeron. En primer lugar no se violó ninguna norma constituicional ya que la medida se ampara en el Estado de Excepción que se decretó para contrarrestar el caos que el País atravesaba (si alguien piensa que una República con un presidente semi-intoxicado encerrado en un hospital militar rodeado de gente armada y sin policías en las calles no es motivo suficiente para tomar medidas urgentes pues simplemente no vale la pena debatir). En segundo lugar no se trataba de la cobertura de un debate, de un desfile. Se trataba de una situación de emergencia nacional en la que el flujo de la información debe necesaria y dolorosamente ser controlada para evitar mayores tragedias. ¿Acaso es descabellado pensar que cualquiera de los políticos mencionados podía (y de hecho lo hubieran hecho) llamar a la insurreción desde las pantallas de cualquier canal de oposición? ¿No lo hizo acaso Pablo Guerrero, el ex-abogado de Lucio Gutierrez que, al frente de una turba enardecida provocaron destrozos en las instalaciones de los medios públicos y que, cuando finalmente fue entrevistado por la radio pública se refirió a Correa como "ex-presidente"? ¿En qué quedamos? ¿Debía consumarse el golpe de estado para salvaguardar la "libertad de expresión"? Por otra parte y con total honestidad debemos reconocer el heróico esfuerzo de los reporteros que cubrieron la balacera. Tanto los públicos como los privados. Y aquí surje otra reflexión: ¿De que parcialidad hablan los opositores cuando acusan furibundamente de que el régimen solo presentó UNA cara de lo ocurrido el jueves? Si no se trataba de un partido de fútbol. La única actitud posible, ya sea desde la oposición o la militancia, era la de condenar la rebelión policial, y la única opción informativa era cubrir los hechos en el sitio en que ocurrían y sin perder detalle. ¿De qué se quejan los dueños de los medios si poco antes del medio día, con el presidente aun retenido lo que se veía en la televisión privada eran telenovelas, programas de farándula y videos musicales?


4) La gente no se quedó en sus casas. Pese al clima de terror que se respiraba en el ambiente, pese a la ausencia de Policías en las calles y pese a la información contradictoria que comenzaba a circular, la gente salió. Militantes, simpatizantes, personas sin niguna afinidad política. En Quito, en Cuenca, en Guayaquil... miles de personas mostraron su apoyo a la democracia, no al régimen necesariamente pero si a lo que éste representa para un País cansado hasta el hartazgo de cambiar con bianual puntualidad a presidentes inoperantes. Tal vez esta sea la lección mas valiosa. La que ignora la oposición virulenta y los analistas mas académicos y sesudos: La gente común y silvestre que salió a las calles no lo hizo por un puesto en el gobierno, ni por obligación religiosa. La mayoría de la gente salió para evitar que las fuerzas de represión nos arrebaten el sueño de un País mejor. El sueño de encontrar nuestro propio camino, nuestras propias inquietudes. Políticamente hablando, los sucesos del 30 de septiembre se tradujeron en un incremento de más del 12% en la popularidad del Presidente, que de por si ya era alta. Sin embargo, para el gobierno, el camino mas fácil también podría ser el mas peligroso. Es decir, luego de una experiencia como la vivida es casi lógico que los asesores gubernamentales abogen por la consolidación de un proceso mas centralizado, de un partido único y fuerte que sea operativamente capaz de dar una respuesta organizada y efectiva a cualquier intento desestabilizador. Existen voces dentro del régimen que aprovecharán esta ocasión para atacar cualquier forma de disenso ante la voz oficial, y les acompañará probablemente la legitimidad de comprobar que en un estado de emergencia nada funciona tan bien como las decisiones rápidas, la mano dura y el pensamiento único. El reto por lo tanto es enorme: Aprovechar la coyuntura de patriotismo y de unión que estas circunstancias nefastas han generado para potenciar aún mas la democracia y la participación dentro del gobierno y dentro del partido. La mejor manera de prevenir intentos golpistas en el futuro no pasa por tener armado a un segmento de población obediente; sino por tener a un gran porcentaje de gente informada correctamente, políticamente deliberante y organizativamente proactiva. Las opiniones distintas que se emitan, en el marco del respeto y de la comunión con ideales comunes, no debe ser perseguida como un pecado a exorcisar sino mas bien trabajada como un valor a explorar y explotar. El equilibrio entre quienes opinan por atacar y quienes opinan para construir debe verse con mucha mas claridad ahora que los diferentes actores políticos han mostrado su verdadera cara. Y existe mucha gente valiosa cuyos aportes e incluso críticas deben ayudar a mejorar este proceso. Como dice Eduardo Galeano: Ni la libertad debe ser sacrificada en nombre de la Justicia, ni debemos olvidarnos de la Justicia en nombre de la libertad. De modo que ánimo compañeros, que esta fecha no se borre nunca de nuestras memorias. Que saquemos lo mejor de nosotros para que la sangre derramada no haya sido en vano. A profundizar la revolución, a mejorarla, a hacerla nuestra.


David Barzallo G
El DaviXo
(perroruna.blogspot.com)

0 comentarios, ¡falta el tuyo!:

Publicar un comentario en la entrada

Este es un espacio democrático de debate. No hagas comentarios ofensivos ni utilices términos groseros. Solamente los comentarios que respeten estos principios serán posteados.


hacia la izquierda.... siempre!